miércoles, 20 de noviembre de 2013

Demasiado cambio para mi niña..

 
Algo no va bien con la Princesita Fiera, ya no sé qué hacer, pero he optado por solicitar ayuda al pediatra, así que esta tarde tengo hora, a ver si me pueden guiar un poco, ayudar de alguna forma, creo que a mi niña le están afectando tantos cambios, y ya no es la misma de siempre.
 
Está triste.
 
Constantemente...
 
Y no deja de llorar cuando antes siempre era reír...
 
Y se enfada por todo, por cosita tonta que parezca...
 
Y entonces tenemos numerito estilo rabieta dos años pero con 3..que es posiblemente peor, porque la niña webos tiene, y yo no puedo con ella...y también los tengo como ella...pero siempre gana ella.
 
No solo la veo triste yo, lo ve todo el mundo a mi alrededor.
 
La fierecilla es sociable con todo el mundo, desde siempre, es la más conocida del barrio, qué digo del barrio...de 3 barrios por los menos!
Se conoce a todo el mundo, sea la abuela de, la tía de, el padre o la madre de , pero a todos por su nombre, hasta habla con los abuelitos que se sientan a tomar el sol en los bancos de la calle, se los tiene camelados a todos, bueno, eso antes...ahora está triste y siempre enfadada.
 
Empezó con el cole, ese fue el primer cambio brusco y totalmente revelador para ella, hasta hace poco aún lloraba para ir.
Siguió mi enfermedad, que si bien no le hemos dado muchos detalles, sí sabe y ve a su mami "diferente", sobre todo por el cambio físico, pero parece que esto lo iba llevando mejor...
Y continuó con la separación de sus padres, que no se me ocurre otro momento para dar el paso que ahora que tengo cáncer. Fue diagnosticarme y fue liarme la manta a la cabeza.
 
A la fierecilla hemos intentado no involucrarla mucho, pero ella ve que papi no duerme en casa...lo ve a diario, ve que no es lo mismo. He optado por hacer que pase (y también a petición de su padre) su padre el fin de semana en casa, para estar con ella más tiempo y que no note tanto el cambio.
 
Tampoco está el perrito, se fue con papi porque yo no podía cuidarlo igual, quería volcar todas mis energías en cuidar únicamente de mi hija, en disfrutarla en mis buenos momentos, que por suerte lo son todos todavía.
 
Si todo lo junto, tenemos una Maria tristona, enfadada y mucho mucho más rebelde.
 
Ha llegado a tener varios ataques de ira, son desconsolados, si no hay motivos para ello , ella los busca.
Siempre quiere salirse con la suya...y lo suele conseguir, porque claro...cómo voy a dejarla pasar el mal rato, que suele durar una hora si no le hago caso, y si me pongo seria es peor, si la llevo a patalear a su cuarto es peor porque ella quiere gritar y dar patadas a todo delante mio.
Pero claro, no os penséis que antes no intento calmarla, porque sí lo hago, o lo hacemos, depende quien esté con ella, pero no se consigue nada, cuando es NO es NOOO.
 
Ya no es tan sociable, pega a quien se me acerque a hablar y le dice MALA.
No me deja que me pare con nadie si está ella delante, me estira de la ropa ( algún@s pudisteis comprobarlo en el Bloggers&Family ) para que siga y no me detenga o para que deje de hablar...
 
Por la noche llora mucho en sueños, se queja constantemente y por no levantarme ya tantas veces la acuesto finalmente conmigo y ya no se suele quejar, o incluso tiene ataques de ira mientras duerme, como anoche que le duró cerca de una hora y yo estaba ya desesperadita porque no podía ni tocarla...si la tocaba o le hablaba...gritaba como si la estuvieran matando.
 
Sé que primero era dormida, pero luego despertó y siguió igual o peor, se levantó de la cama para ir a esconderse (de mi) debajo del escritorio en la habitación dónde tenemos el ordenador...a oscuras!
 
En fin..fue un show.
 
Cuando se le pasó le pregunté por ello, le dije que porqué estaba enfadada y me dijo que porque quería a papi, pero ni parecía acordarse de que había estado tirada en el suelo durante casi una hora llorando...de repente siguió durmiendo tan normal, como si nada.
 
Aunque yo creo que estaba "avergonzada" o "enfadada" consigo misma porque mojó un poquito las braguitas (y jamás lo ha hecho) y se sentía incómoda o le podía el orgullo, eso no es habitual para ella, y no dejaba que la tocara hasta que lo hice y la llevé al baño, que fue cuando lo vi.
 
Seguro que también quería a su papi, evidentemente, pero no fue el arranque del enfado, sino después, cuando un niño se tranquiliza suele llamar a papi o mami, pues ella llamó a papi.
 
Este es el panorama que tenemos en casa...pero no quiero que Maria se pierda, no quiero que se quede esa niña tristona y enfadada, quiero a mi niña de siempre, la quiero de nuevo sonriente,payasita sociable y cariñosa (cariñosa tiene todavía por suerte sus momentos adorables).
 
Quiero saber qué le pasa, simplemente y poder ayudarla.
 
 
 
 
 

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails